Enradin F80.
Máxima eficacia contra Clostridium perfringens.

Las parvadas de pollo, sin importar su tamaño o su ubicación geográfica, enfrentaran el desafío de Clostridium (C. perfringens). A pesar de los avances en la alimentación y el manejo, prácticamente todas las parvadas presentarán infecciones subclínicas por Clostridium (Clostridiasis). Sin control, C. perfringens es un factor predisponente para cuadros de enteritis necrótica, una condición que tiene un efecto devastador en el desempeño de las parvadas.

Por lo tanto, es imperativo para los productores avícolas controlar el nivel de las infecciones subclínicas y prevenir que estas se conviertan en cuadros agudos que que causen un daño económico severo al desempeño de la parvada.
Los métodos de control contra C. perfringens típicamente incluyen alguno de los muchos tipos de antibióticos aditivos para el alimento. Cuando se emplean adecuadamente, estos aditivos pueden ayudar en el control de la infección, pero no todos son igualmente efectivos, ofrecen la misma eficacia a lo largo del tiempo o muestran el mismo nivel de seguridad.
En un estudio de largo plazo conducido por MSD Animal Health, se demostró que Enradin un antibiótico aditivo para el alimento tuvo a lo largo del tiempo un desempeño superior tanto en términos de mantener una baja concentración mínima inhibitoria (CMI), nivel del antibiótico requerido para inhibir el crecimiento de patógenos, y la sensibilidad del patógeno al producto en el largo plazo, comparado con otros dos antibióticos aditivos para el alimento comúnmente empleados. Los detalles del estudio se ofrecen adelante.
La CMI es una referencia particularmente útil tanto de la eficacia, como del valor de los antibióticos administrados en el alimento.
Una CMI baja significa que el producto está promoviendo el efecto inhibitorio requerido con menos antibiótico administrado en el ave. Alineado con el trabajo de productores y veterinarios para reducir el uso de antibióticos en la producción comercial de alimentos, una baja CMI se convierte en una herramienta muy útil.
Asimismo, la baja CMI a la droga hace menos probable la contribución en la evolución de cepas patógenas resistentes al antibiótico. Esto es benéfico para los productores ya que simplifica la estrategia para el uso de aditivos en el alimento, permitiéndoles usar el mismo producto por periodos más prolongados, aportando tanto economía como una certera proyección en sus protocolos de producción.
Por supuesto, la seguridad de los antibióticos es de especial interés para los productores avícolas, tanto en términos de la presencia del antibiótico en los tejidos como de su potencial toxicidad. Con relación a estos dos puntos, Enradin de MSD Animal Health ha demostrado un notable perfil de seguridad.
En un estudio, incorporando Enradin en el alimento de aves a una dosis de 675 ppm de enramicina (67 veces la dosis máxima recomendada de 10 pp,) y administrado durante un mes, no fueron observados efectos adversos. Enradin no es absorbido en el tracto intestinal, minimizando la preocupación de encontrar residuos en tejidos. Por ejemplo, no fueron encontrados residuos en tejidos después de incorporar enramicina en el alimento a una dosis de 100 ppm (10 veces la dosis máxima) y haber alimentado aves durante 8 semanas.
En donde la toxicidad potencial es una preocupación, no fueron observados efectos dañinos cuando se administró Enradin durante seis meses en ratas a una dosis de 1,000 ppm. Los estudios indicaron que Enradin no es teratogénico, metagénico y que no causa irritaciones locales o problemas de antigenicidad.
Desde 1986, el laboratorio independiente Kyoden ha estudiado la sensibilidad de aislamientos de Clostridium perfringens a antibióticos aditivos para el alimento diseñados para el control de las infecciones clostridiales en aves de engorda. Los aislamientos fueron remitidos de las regiones del país en donde se concentra la producción avícola, desde Hokkaido hasta Kyushu, procurando una muestra amplia y representativa de aislamientos de C. perfringens de las granjas de pollos.
Tres antibióticos aditivos para el alimento Enradin, avilamicina y bacitracina metileno disalicilato fueron examinados para comparar la Concentración Mínima Inhibitoria (CMI) contra C. perfringens. La CMI (micro - organismos/ml) se calcula basada en diluciones seriales del antibiótico evaluado y midiendo el impacto en el crecimiento de C. perfringens. La CMI90 es la concentración mínima del antibiótico necesaria para controlar el 90% de los aislamientos de C. perfringens.

De más de 850 aislamientos contra los que se probó Enradin, ninguno de ellos excedió una CMI de 1.56 mcg/ml. Los niveles bajos de la CMI indicaron que Enradin puede ser empleado de manera sustentable en programas anuales sin contribuir a la generación de cepas de C. perfringens resistentes a la enramicina. En 2012, el rango de la CMI de los mismos 69 aislamientos también se determinó para bacitracina y avilamicina. Estos resultados se resumen en la Figura 2.

ENRADIN® controla el Clostridium perfringens con seguridad

Enradin® marca registrada de enramicina ha demostrado mantener un valor estable para la CMI y no se ha demostrado una reducción de la sensibilidad por más de 26 años de uso regular en pollos de engorda. Una dosis constantemente baja de 0.1– 0.2 mcg/ml fue capaz de controlar al 90% de los 850 aislamientos
de C. perfringens provenientes de granjas de pollo.
El rango de los valores para la CMI de la enramicina (Enradin) no excedió 1.56 mcg/ml para ninguno de los aislamientos evaluados, mientras que en el 2012 el rango para la CMI de bacitracina y avilamicina arranco en 1.56 mcg/ml y se incrementó en aislamientos individuales demostrando una reducción a la sensibilidad
de estos dos antibióticos.
La rotación, a pesar de ser comúnmente empleada para mantener la eficacia de la bacitracina y avilamicina, no es necesaria para mantener la sensibilidad a Enradin, como fue demostrado con la evaluación de aislamientos en un periodo de 26 años.
Enradin puede ser empleado para establecer un programa de control contra C. perfringens sustentable, permitiendo la libertad de incluir estrategias con ingredientes alternativos en la dieta que permitan reducir los costos de alimentación.